¿Se puede considerar a las
técnicas de aprendizaje colaborativo como un nuevo enfoque de trabajo y
socialización dentro de la praxis docente?
Me parece muy interesante el planteamiento que realiza Serrano, J. M., cuando afirma que la clave de los aprendizajes escolares reside en el grado de significatividad que los alumnos otorgan a los contenidos y el sentido que atribuyen a esos contenidos y al acto de aprender; ahora bien, la construcción de significados que se le atribuya a ese aprendizaje, es un proceso que depende de las interacciones entre el docente, el alumno, los contenidos y las metas que se pretendan alcanzar, dichos aspectos corresponden al enfoque constructivista y por ende, son parte esencial para lograr un aprendizaje colaborativo.
Johnson
y Johnson (1995) considera que existen
cinco componentes básicos que hacen que la colaboración funcione en el
escenario áulico para incidir en un aprendizaje real.
-Trabajar
colaborativamente implica el desarrollo de la interdependencia positiva,
que surge cuando los grupos desarrollan la reciprocidad y
realizan un trabajo de interacción fomentadora cara a cara
consciente, que permite a sus integrantes solucionar problemas, conversar
acerca de conceptos y “enseñarse” unos a otros lo que han aprendido.
-La responsabilidad
individual es también un factor importante, ya que con las
aportaciones de cada uno de los integrantes se construye el aprendizaje
de todos; así, la responsabilidad individual permite reafirmar en los
estudiantes la necesidad de los demás, haciendo suya la consigna: “Mi éxito es
parte de tu éxito”.
-Los estudiantes en este escenario aportan sus habilidades interpersonales, practican la toma de decisiones, el liderazgo; se comunican y comparten procesos de resolución de problemas en pro de todos. ¡Esto es el mundo real! En un futuro, nuestros estudiantes tendrán que trabajar con otras personas al ingresar a las empresas; tendrán que mostrar las habilidades de socializar y procesar información bajo esquemas de trabajo grupal de forma colaborativa. Por lo tanto, un factor que es también determinante en el aprendizaje colaborativo es el procesamiento del grupo, es decir, el análisis tanto de sus aciertos como sus desaciertos.
Actualmente, el aprendizaje colaborativo es una práctica pedagógica que nos conduce hacia el logro de nuestras metas por medio de la realización de actividades que les permiten a nuestros alumnos socializarse con sus compañeros y de la misma forma tendrán un incremento en la motivación, factor que les permitirá participar e integrarse en actividades grupales.
Hablar de enfoques educativos innovadores que hacen énfasis en la práctica del aprendizaje colaborativo dentro de nuestra práctica docente, significa que debemos transformar el aula de clases, tenemos que convertir lo rutinario en un descubrimiento permanente de habilidades y conocimientos nuevos.
-Los estudiantes en este escenario aportan sus habilidades interpersonales, practican la toma de decisiones, el liderazgo; se comunican y comparten procesos de resolución de problemas en pro de todos. ¡Esto es el mundo real! En un futuro, nuestros estudiantes tendrán que trabajar con otras personas al ingresar a las empresas; tendrán que mostrar las habilidades de socializar y procesar información bajo esquemas de trabajo grupal de forma colaborativa. Por lo tanto, un factor que es también determinante en el aprendizaje colaborativo es el procesamiento del grupo, es decir, el análisis tanto de sus aciertos como sus desaciertos.
Actualmente, el aprendizaje colaborativo es una práctica pedagógica que nos conduce hacia el logro de nuestras metas por medio de la realización de actividades que les permiten a nuestros alumnos socializarse con sus compañeros y de la misma forma tendrán un incremento en la motivación, factor que les permitirá participar e integrarse en actividades grupales.
Hablar de enfoques educativos innovadores que hacen énfasis en la práctica del aprendizaje colaborativo dentro de nuestra práctica docente, significa que debemos transformar el aula de clases, tenemos que convertir lo rutinario en un descubrimiento permanente de habilidades y conocimientos nuevos.
El siguiente video puede ser utilizado como parte de las dinámicas que utilizamos con nuestros alumnos para propiciar la reflexión acerca del trabajo en equipo. Se titula "Ese no es mi problema".
Bibliografía
-Johnson y Johnson.
(1995). Los nuevos círculos de aprendizaje: Cooperación en el salón de
clases y en la escuela. ASCD. E.E.U.U.
-Ese no es mi problema. (2008). [En línea]. Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=JOhDDSJf-OU. (2013, 20 de Junio).











